REFLEXIÓN - MOMENTO 3
Enfrentar un dilema es ponerse en una
situación límite, una situación que
obliga al ser humano a tomar partido o a decidir por una de dos posibles
soluciones.
Según lo planteado por Diego
Gracia Guillén, es la ética la que precisamente ayuda al hombre a resolver sus dilemas morales, considerando que sólo una de las dos
posibilidades puede ser la correcta, y que el objetivo de la ética como
disciplina es dar razones y argumentos que inclinen el peso hacia un lado o
hacia el otro, concluyendo cierta e irrevocablemente qué respuesta es la correcta y cuál otra no. A
ésta mentalidad Diego Gracia Guillén la llamó “mentalidad
decisionista”
Haciendo un enfoque sobre el dilema ético anteriormente
planteado, lo que la mujer en cuestión debe hacer, es un análisis minucioso con
el cual logre determinar cuál de las dos posibilidades le asegura un mayor
grado de éxito, teniendo en cuenta que ninguna de las dos opciones traerá
consigo satisfacción. Por un lado está
la alternativa de vender su cuerpo por
la necesidad de conseguir dinero rápidamente
para devolver la salud a su hijo y por otro lado, está la posibilidad de
mantener su integridad pero bajo el riesgo de no lograr conseguir el dinero
necesario y perder a su hijo.
Las dos posibilidades son igualmente
abrumadoras y es ahí donde es preciso cuestionar hasta donde la ética permite dictaminar cual de las dos opciones es
la correcta si ambas causan afectaciones graves.
Es por esto que desde un
punto de vista personal, considero que
la ética no siempre va a brindar salida
a los problemas más complejos de la vida, sin embargo existirá siempre la necesidad de decidir entre dos opciones. Entonces si ésta mujer analiza los pro y los
contra de cada posibilidad seguramente se inclinará por mantener la vida de su
hijo aunque su decisión no esté necesariamente bajo los preceptos de la ética.
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