El dilema ético que planteo se trata de una joven mujer, madre de un niño de 7 años,cabeza de familia y con numerosas dificultades económicas, una mujer a quien la vida ha golpeado fuerte y quien en uno de sus amargos días se ve obligada a enfrentar la dura enfermedad de su hijo, que está siendo atendido en un centro médico debido a una deficiencia renal.
la cuestión es que el tratamiento de ésta enfermedad tiene un costo muy elevado y con cada minuto que pasa el sufrimiento del niño se incrementa y se hace más lejana la posibilidad de salvarlo
Esta mujer en medio de su dolor y angustia recorre las calles de su ciudad buscando la ayuda de amigos y conocidos, pero es consciente de que en su situación nadie le prestará dinero y que no encontrará un trabajo con el que pueda recolectar la cantidad que necesita y en tan poco tiempo. Es así como ésta mujer desgastada y cansada de su propio destino ve una puerta de salida en la venta de su cuerpo.
Ésta mujer debe decidir si vende su cuerpo para conseguir rápidamente el dinero que necesita para salvar a su hijo, llevando a cuestas los estigmas y el desprecio de la sociedad, siendo víctima de injurias, tachada de prostituta pero con la excusa de que vende su cuerpo no por mala, sino por necesidad, o seguir en la búsqueda de una ayuda que tal vez nunca encontrará y arriesgarse a perder a su hijo , a no volver a disfrutar de su compañía, a verlo morir y con el remordimiento de que pudo hacer algo más por él y no lo hizo…
Es una situación por la cual quizás muchas mujeres que se dedican al trabajo sexual han atravesado, considero que no es justo juzgar a una persona estando sentado en una silla en la la comodidad de nuestras casas mientras vemos lo que hace o deja de hacer la gente en las noticias. Nadie sabe por qué situaciones ha pasado la otra gente.
ResponderEliminarPor otro lado, para una madre es totalmente admirable y respetable que desee hacer hasta lo imposible por querer salvar la vida de su hijo, pero al mismo tiempo el medio por el cual lo desea lograr no está bien visto. Vivimos en una sociedad con creencias conservadoras y religiosas y el aceptar este tipo de situaciones no es algo sencillo.
Considero que tanto en este tema como en muchos, es importante que se acepte que el mundo es pluricultural y del mismo modo existen infinidades de puntos de vista respecto a la vida misma y sobre cómo se debe vivir.
POR: PABLO DANIEL DIAZ
Comparto el punto de vista. Vivimos en una sociedad sofocada, que todos los días discrimina, segrega, odia, contamina y humilla, una sociedad que por norma general juzga, señala y critica a los demás, pero debemos ser conscientes de que ningún ser humano tiene autoridad moral para lanzar juicios aparentemente legítimos contra otros. En realidad nadie sabe lo de nadie, nadie sabe que hay dentro de cada persona, en lugar de culpar a la gente deríamos tratar de comprenderla y hacer algo en favor de quien lo necesite.
ResponderEliminarPOR: JULLIETH YESENIA SILVA